INFORME DE COYUNTURA ECONÓMICA Y PERSPECTIVAS SEGUNDO SEMESTRE

Elaborado por: Corporación Empresaria de Buenos Aires (COEMBA) — División de Estudios Económicos

Fecha de emisión: Junio de 2026

LA ENCRUCIJADA DE LA ECONOMÍA REAL: ESTABILIZACIÓN EN LA MACRO Y ALERTA ROJA EN LAS PYMES:

1. Introducción y Resumen Ejecutivo:

La República Argentina transita una fase de ordenamiento macroeconómico sin precedentes recientes, caracterizada por un estricto anclaje fiscal y monetario. No obstante, los datos oficiales elaborados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) correspondientes al último semestre revelan una profunda asimetría entre la estabilización de las variables financieras y el impacto contractivo en la microeconía de todo el territorio nacional.

Desde la Corporación Empresaria de Buenos Aires, con una mirada federal y de cara al entramado productivo de todo el país, observamos con extrema preocupación la consolidación de una dinámica recesiva en el mercado interno argentino. La política de emisión cero y el superávit financiero han logrado contener la inflación, pero a costa de una severa erosión del consumo, parálisis de sectores clave y un incremento del riesgo de sostenibilidad para las pequeñas y medianas empresas de todas las provincias.

A continuación, se detalla la radiografía sectorial a nivel nacional del período transcurrido y las proyecciones técnicas para los próximos seis meses.

2. Radiografía Histórica Rubro por Rubro Nacional (Último Semestre):

A. Precios al Consumidor (IPC): La Meseta de la Desaceleración Forzada:

El Índice de Precios al Consumidor consolidó una tendencia a la baja a nivel país, de acuerdo con los relevamientos de las distintas regiones estadísticas del INDEC, estabilizándose en una meseta en torno al $2.2% y $3.6% mensual hacia el cierre del período.

  • Factores determinantes: La ausencia de emisión monetaria para financiar al Tesoro actuó como un «secador» de pesos en la plaza financiera nacional. El sostenimiento del crawling peg por debajo de la inflación funcionó como un ancla cambiaria para los bienes transables.
  • La realidad del mercado: El factor decisivo para frenar la escalada de precios no fue una mayor productividad, sino la recesión del consumo. La pérdida del poder adquisitivo destruyó la demanda, obligando a comerciales e industriales de todo el país a absorber costos para no perder la totalidad de sus ventas.

B. Actividad Industrial (IPI) y Comercial: El Impacto de la «L»:

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) y el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) registraron caídas interanuales de dos dígitos a nivel nacional, configurando una trayectoria de estancamiento en el fondo (curva en «L»).

  • Factores determinantes: Los rubros orientados al mercado interno (textil, calzado, metalmecánica liviana y marroquinería) sufrieron el impacto directo del desplome de los ingresos reales.
  • La brecha sectorial y federal: Se evidenció una preocupante economía dual con impacto geográfico desigual. Mientras que el agro (en la región pampeana), la energía (en la cuenca neuquina con Vaca Muerta) y la minería (en las provincias del NOA y Cuyo) mostraron números positivos por su perfil exportador, el entramado industrial manufacturero y comercial —el que mayor empleo genera a lo largo y ancho del país— operó con elevados niveles de capacidad ociosa.

C. Construcción y Obra Pública: El Núcleo de la Recesión Federal:

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) reflejó un colapso histórico, posicionándose como el sector más castigado del semestre a nivel nacional.

  • Factores determinantes: La parálisis total de la obra pública nacional interrumpió de forma drástica proyectos viales, de vivienda e infraestructura básica en todas las provincias argentinas. 
  • Esto arrastró en un efecto dominó federal a las industrias proveedoras de insumos (cemento, hierro, siderurgia y ladrillos)..

D. Mercado de Trabajo y Salarios: Destrucción del Empleo e Informalidad Regional:

El desempleo mostró un incremento estructural, quebrando la barrera del $8% a nivel nacional, con focos marcadamente más agudos en los principales cordones industriales del país.

  • Factores determinantes: Ante la imposibilidad de afrontar costos fijos con ventas en caída libre, las pymes comerciales e industriales nacionales debieron recurrir a suspensiones y reducciones de personal. La parálisis de la construcción eyectó del sistema a miles de trabajadores, acelerando la precarización laboral y ensanchando la brecha entre el salario formal privado (que logró empatar al IPC) y el sector informal (que quedó profundamente rezagado).

E. Sector Externo (ICA): Superávit por Colapso de la Demanda:

El Intercambio Comercial Argentino (ICA) arrojó saldos positivos recurrentes para la balanza comercial de la República Argentina durante todo el semestre.

  • Factores determinantes: Este superávit no responde a un salto exponencial de las exportaciones industriales nacionales, sino al colapso importador. La recesión económica interna provocó que las fábricas del país demandaran una cantidad significativamente menor de insumos, piezas y bienes de capital extranjeros. La maduración de las obras energéticas locales ayudó a reducir drásticamente la factura de importación de combustibles de la matriz nacional.

3. Proyecciones y Expectativas Nacionales para los Próximos 6 Meses:

El próximo semestre será el escenario definitivo donde se pondrá a prueba la sostenibilidad social y política del programa económico. Proyectamos las siguientes tendencias de acuerdo con las variables actuales del país:

Inflación (IPC)     –> Estabilizada entre 3.5% y 5.5% (Piso por tarifas y cepo)

Actividad Económica –> Reactivación leve en «U» impulsada por crédito privado

Desempleo           –> Meseta estructural en torno al 8.5%

1. Dinámica Inflacionaria: El Desafío de los Precios Regulados:

  • Expectativa: Proyectamos que la inflación mensual a nivel nacional oscilará en un rango de entre el $2.2% y el $3.6%.
  • Argumentación: La inflación núcleo se mantendrá controlada por el freno monetario, pero el índice general encontrará un piso difícil de perforar. Esto se debe a la impostergable actualización de las tarifas de servicios públicos (gas, luz, agua, transporte) en las diferentes jurisdicciones y de los combustibles, sumado a las presiones cambiarias que ejercerá la eventual flexibilización o salida del cepo cambiario sobre el Banco Central de la República Argentina.

2. Actividad Económica e Industrial: Reactivación en «U» impulsada por el Crédito:

  • Expectativa: Se espera un freno en la caída libre a nivel país y el inicio de una recuperación muy lenta y heterogénea en el margen desestacionalizado.
  • Argumentación: El consumo masivo nacional tocará fondo. El principal motor de reactivación para el comercio minorista y de bienes durables (automotores, electrodomésticos) será la vuelta del crédito privado, traccionada por la baja de tasas de interés bancarias. Sin embargo, advertimos que una apertura apresurada de las importaciones sin un alivio fiscal previo para la producción nacional pondría en riesgo de quiebra a la industria manufacturera local ante la competencia extranjera.

3. Empleo y Salarios: Recomposición Heterogénea y Lenta:

  • Expectativa: El desempleo nacional tenderá a estabilizarse en una meseta cercana al $8.5%. Los salarios del sector formal privado iniciarán un sendero de lenta recuperación real.
  • Argumentación: La estabilización de las ventas detendrá las olas de despidos masivos, pero las pymes de todas las provincias mantendrán una postura de extrema cautela antes de volver a incorporar personal formal. La desaceleración inflacionaria otorgará una ventana para que las paritarias superen por escasos puntos al IPC, devolviendo algo de poder de compra al consumidor, aunque el empleo informal seguirá perdiendo frente a la canasta básica.

4. Balance Comercial: Achicamiento del Superávit:

  • Expectativa: Reducción del saldo positivo de la balanza comercial en comparación con el semestre previo.
  • Argumentación: Ante los primeros síntomas de reactivación y la progresiva flexibilización del acceso al mercado de cambios para el pago a proveedores internacionales, las importaciones de insumos de las fábricas argentinas volverán a repuntar. En paralelo, los precios internacionales de los commodities agrícolas exhiben un panorama global complejo, limitando el ingreso de divisas por la vía tradicional del agro.

4. Consideraciones Finales y Propuesta de Desarrollo Federal:

La estabilidad macroeconómica es una condición necesaria, pero no es suficiente para garantizar el desarrollo. La inflación se combate de manera sostenible en el tiempo generando una mayor oferta de bienes y servicios al mercado a través de la productividad, y no exclusivamente mediante el mecanismo de un ajuste fiscal brutal que paralice las fuerzas productivas de la Nación.

Hacemos un llamado urgente a las autoridades nacionales para complementar el ordenamiento de las cuentas públicas con una política de desarrollo integral y federal. Es imperioso avanzar hacia un esquema de alivio fiscal para las pymes, incentivos a la inversión que equiparen las condiciones del mercado interno con los sectores de exportación (como la energía y la minería a través del RIGI), y un Estado eficiente que fije prioridades estratégicas, defendiendo el empleo y el tejido industrial de toda la República Argentina.

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